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Quiso
ser
certeza
y
acabó
acaparando
puntos
suspensivos.
Quiso
ser
crisálida
y
acabó
vistiendo
plegarias
enfermizas.
Quiso
ser
querencia
y
acabó
enterrando
cadáveres
hacinados.
Quiso
ser
estrella
y
acabó
empeñando
caleidoscopios
polvorientos.
Quiso ser persona y no fue capaz de traicionarse.
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miércoles, 9 de junio de 2010
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2 comentarios:
Me llevo todos tus versos nuevos, ya los he leído, pero me los guardo para el tiempo sin prisas.
A veces podría firmar tus letras, aunque tu caligrafía es inimitable.
Un beso grande.
-chus-
Gracias, Chus. Me has recordado, con tu comentario, uno de los primeros poemas que escribí -si a aquello y a esto se le puede llamar así-. Se titulaba "Cuadernos de caligrafía".
Creo que lo publiqué en Atramentum y en "De espaldas" lo revisé. Dejo el enlace en mi nombre. Le metería la tijera por demasiados sitios... es lo que tiene el volver a lo ya escrito...
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