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En el otro extremo del mundo
he visto unos ojos verdes.
El miedo tenía forma de pupila
y la angustia parpadeaba
con el sobresalto de un silencio quieto.
En el otro extremo del mundo
he escuchado una voz desmadejada.
No quiero viajar tan lejos.
No quiero llegar hasta el país
que nunca estuvo en los mapas.
No quiero sentir el desarraigo
en unos brazos que tiemblan.
En el otro extremo del mundo
he encontrado una puerta
que bloquea el paso
al otro extremo del mundo.
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miércoles, 28 de abril de 2010
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3 comentarios:
Llegar, y encontrar letras nuevas, te puedo asegurar que es un lujo para mis ojos lectores. Países que no están en los mapas, color sin color, que tiene todos los colores, en fin, mil universos tendidos en la cuerda donde se podría secar el sol, y donde se moja la lluvia esa que llueve bajo los techos.
La poesía es acojonante, cuando es poesía, porque nos vale a todos, y tus versos son un traje a medida, sin sisas que tiren.
Un beso, me llevo los dos poemas al cajón de la memoria de los poemas sin olvidos.
Gracias Chus, muchas gracias. Ya sabes que a mí me pasa lo mismo contigo, que cada vez que te visito, acabo volviendo sobre tus palabras una y otra vez.
Un beso
Joer, muchas gracias por eso que has dicho. Sigamos poniendo letras para volver a por ellas.
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