miércoles, 1 de abril de 2009

Virtuosa

.
El día amaneció gris.

La mañana cambió la oscuridad

por una luz opaca,

tenue y mortecina.


Acierto a pensar

porque la consciencia

se ha colgado de mi cuello,

empeñada en recordarme

que si cierro los ojos y me dejo llevar,

el equilibrio se rompe.


Ya no sé si me importa.

Tantear,

probar,

dudar,

equivocarse.

Sí,

equivocarse.


Acierto a pensar.

Tanto que las ideas se arremolinan

en mi regazo,

buscando el espacio que necesitan

para hacer de contrapeso.


Un día de éstos

cambiaré de profesión.

Me haré virtuosa.

Sin acompañamiento.

Mujer llena de virtudes.

Tendré primero que enterrar

la Imperfección

en un féretro aterciopelado.

Y desperdirme de ella con el debido respeto.

Seré, pues, la Virtuosa.

La que sólo vive para ser perfecta.


Así sea.
.
 
Free counter and web stats