miércoles, 18 de febrero de 2009

La esquina herida

La esquina herida

.
Deformada.

Rota.

Herida por el abandono.

El compromiso

no llegó a celebrarse.

Y la esquina,

hoy,

vive de lado,

dejando ver los rastros

del óxido que la corroe.



Una vez escuchó

cómo el hombre de la voz cautiva

le decía a la mujer de las eternas caderas

que juntos bordearían

su perfil de acantilado.

Nunca más volvió a contemplar

la sonrisa masculina.

Nunca más volvió a paralizarse

al mirarla a ella fijamente,

cuando la miel de sus ojos

prometía ser el comienzo de todo.



Su piel se resquebraja.

Su estructura se corrompe.

Quiso ser cómplice de dos vidas ajenas,

y creyó en el rigor

de la palabra dada.

Morirá entregada a la desidia.

Siendo sólo un bloque de hormigón

desarmado por los impedimentos humanos.
.

2 comentarios:

marco antonio raya. dijo...

qué callado te lo tenías. te he encontrado de casualidad.

me alegro de volver a leerte, salomé. :)

un abrazo enorme.

Bambo dijo...

Pero si te dejé un comentario con esta dirección... Será que no me leiste, :-)

Yo también me alegro de tenerte por aquí. De una u otra forma, da la sensación de que el recuperar antiguos contactos nos quite un poco de encima los años acumulados...

Un besote

 
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